Para la justicia europea, las redes sociales no están obligadas a filtrar la piratería musical


El Tribunal Europeo de Justicia sentenció ayer que las redes sociales no están obligadas a incorporar sistemas de filtrado para controlar activamente los contenidos de música y video publicados por los usuarios para asegurarse de que no se infrinjan los derechos de autor.

El fallo del máximo tribunal del viejo continente se produjo sobre una demanda presentada por la Sociedad Belga de Autores, Compositores y Editores (SABAM) en contra de la red social Netlog.

En dicha presentación, SABAM quería que la justicia declare que dicha plataforma social tenía la obligación de crear un sistema de filtrado de la información almacenada en su plataforma para impedir que se ofrezcan archivos que vulneren los derechos de autor.

Netlog tiene decenas de millones de visitas diarias de los usuarios, según el tribunal, y  Sabam afirmaba que algunos de ellos compartían en forma ilícita en dicha red social música y videos con derechos de autor (practicaban la piratería, para decirlo lisa y llanamente).

Sin embargo, el Tribunal Europeo de Justicia dictaminó que la exigencia de las redes sociales de  instalar un software de filtrado anti-piratería se contradice con lo establecido por la actual Directiva sobre comercio electrónico.

Más específicamente, el pronunciamiento del tribunal hace notar que un filtro anti-piratería requeriría que las redes sociales lleven a cabo la “observación activa” de la información compartida por los usuarios.

“Habida cuenta de lo anterior”, reza la sentencia, “procede declarar que el requerimiento judicial por el que se ordenara al prestador de servicios de alojamiento de datos afectado establecer el sistema de filtrado controvertido le obligaría a proceder a una supervisión activa de la casi totalidad de datos respecto de todos sus clientes con el fin de evitar cualquier futura lesión de los derechos de propiedad intelectual”.

De lo expuesto se desprende que el citado requerimiento judicial impondría a dicho prestador de servicios de alojamiento de datos, en este caso la red social, “una supervisión general prohibida por el artículo 15, apartado 1, de la Directiva 2000/31”.

Dicha normativa establece, precisamente, que los Estados miembros de la Unión Europea no podrán imponer a los prestadores de servicios una obligación general de supervisar los datos que transmitan o almacenen, ni de realizar búsquedas activas de hechos o circunstancias que indiquen actividades ilícitas.

La posición de SABAM

Sobre este fallo, SABAM difundió un comunicado en el que destaca que, a pesar de haber rechazado su solicitud, el tribunal reconoce además que el derecho de autor es un derecho fundamental.

El parte de prensa también señala que los autores pueden obligar a plataformas de hospedaje como las redes sociales a tomar medidas para combatir la vulneración del derecho a la propiedad intelectual,  y para prevenir futuras violaciones de derechos de autor.

Cabe recordar que la justicia europea ya se había pronunciado en contra de un planteo similar formulado por la entidad representante de los autores belgas, que también pretendía que la prestadora de servicios de telecomunicaciones Scarlet implemente un sistema de filtrado y bloqueo antipiratería para sus usuarios.

 




Ruben

Rubén es editor del sitio desde el año 2010. Colabora regularmente escribiendo noticias sobre tecnología, software, negocios, gadgets y ciencia. Sus intereses son Tecnología y Relaciones internacionales, tópico con el que también colabora en otros medios de publicación web.

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