Por las críticas de la Casa Blanca, el proyecto de ley SOPA parece perder su impulso


Las recientes opiniones vertidas desde la presidencia de los EE.UU. sobre el polémico proyecto de ley contra la piratería, conocido por sus siglas en inglés SOPA (Stop Online Piracy Act), parece haber frenado el impulso que esta iniciativa había mostrado hasta hace pocos días, lo que hace creer que podría ser moderado o desechado en su totalidad.

La postura de la administración de Barak Obama quedó manifiesta a través del blog de la Casa Blanca el pasado 14 de enero, cuando el equipo asesor del mandatario estadounidense en materia de propiedad intelectual, tecnología y seguridad informática le respondió a una petición formulada por ciudadanos que se oponen a los proyectos de ley para combatir la piratería en la web.

A través de sus asesores, el presidente Obama recalcó que la lucha contra la piratería es necesaria, pero dejó en claro que no apoyará “una legislación que reduzca la libertad de expresión, aumente el riesgo de la seguridad cibernética, o atente contra la Internet global y la dinámica innovadora”, precisamente todas las falencias que los detractores hallan en SOPA, por lo que muchos consideran esa postura como el anticipo de un veto en caso de que el proyecto se convierta en ley.

Cabe recordar que SOPA, junto con la iniciativa denominada Protect IP Act (PIPA), representan la mayor ofensiva lanzada por grandes compañías de las comunicaciones (cinematográficas y discográficas, sobre todo), empresas farmacéuticas y otros grupos industriales, para poner fin a la piratería de contenidos online.

Para lograr su objetivo,  la ley incluía la posibilidad de eliminar el acceso a sitios web extranjeros que trafican con contenidos robados o falsificados a través del bloqueo a nivel de DNS, algo utilizado por gobiernos totalitarios como los de Siria, China e Irán para evitar que sus ciudadanos tengan acceso a páginas consideradas “peligrosas” para sus regímenes.

A raíz de estas y otras características negativas, las grandes empresas de Internet se han unido a organizaciones de derechos humanos y del consumidor para oponerse a la legislación, argumentando que la misma afecta peligrosamente a la innovación y la libertad de expresión,  además de comprometer técnicamente el funcionamiento de la Internet.

El descontento generado por SOPA ha ido ganando terreno y obligó a su principal promotor, el presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, el republicano Lamar Smith, a anunciar el pasado 13 de enero que se eliminará la disposición que habla del bloqueo de DNS “para que el Comité pueda examinar las cuestiones relacionadas con esta condición”.

Aunque esta noticia, sumada a la posición asumida por la Casa Blanca sobre el tema, pueda ser considerada como una señal de que SOPA terminará como un proyecto fallido archivado, existen numerosas corporaciones que no se dan por vencidas y que hasta el momento llevan gastados cerca de 100 millones de dólares en operaciones de cabildeo tendientes a lograr el apoyo de los legisladores.

El republicano por Texas, Lamar Smith, principal impulsor de SOPA en la Cámara de Representantes.

El Comité presidido por Smith destaca que SOPA aún cuenta con el apoyo de 120 organizaciones de todo el país, aunque tiene cuidado de no nombrar a los principales promotores del proyecto,que incluyen a Disney,  la NFL, Time Warner, Sony, Viacom y News Corp, esta última involucrada en las maniobras de escuchas ilegales realizadas en Gran Bretaña por uno de sus periódicos, News of the World.

 




Ruben

Rubén es editor del sitio desde el año 2010. Colabora regularmente escribiendo noticias sobre tecnología, software, negocios, gadgets y ciencia. Sus intereses son Tecnología y Relaciones internacionales, tópico con el que también colabora en otros medios de publicación web.

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