Qué son y cómo se usan en medicina los tatuajes digitales y los microimplantes


La internet de las cosas llega a la medicina mediante un pequeño dispositivo electrónico que se aplica en las pieles o debajo de ellas. El objetivo de estos tatuajes electrónicos es realizar seguimientos de pacientes con enfermedades cuantificables como la diabetes. Si bien la tecnología lleva casi una década siendo investigada y aplicada, no deja de haber novedades y sorpresas prometedoras.

Entre las últimas aplicaciones, el monitoreo permanente está siendo puesto a prueba en Suiza, Corea y EE.UU. mediante dispositivos capaces de medir la temperatura corporal en pacientes de diversos padecimientos, así como de controlar el glaucoma, los marcapasos, y hasta el dolor posterior a las operaciones. Este último, se emplea en implantes que controlan las sensaciones corporales de los pacientes en el post operatorio, disolviéndose luego de cumplida su función.

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Biotecnología que busca la flexibilidad

Gracias a la ultrafina presencia de los tatuajes electrónicos y de los implantes digitales, la medicina actual desarrollada en los países mencionados intenta reemplazar los engorrosos equipos y aparatos propios de la tecnología convencional. Es decir, que los sensores de diversas acciones físicas están dejando de necesitar enchufes, tubos, cables, para convertirse en sofisticados mecanismos diminutos que van sobre la piel.

Estos microchips son los sucesores de las pulseras con sensor que hasta el momento se usan para tener control sobre el pulso cardíaco durante el ejercicio. Los nuevos dispositivos resultarán cada vez más precisos y con capacidad de llevar a cabo un seguimiento continuo sobre los procesos vitales. A la vez, resultarán para los pacientes un proceso menos invasivo y más llevadero.

El futuro en medicina digital

Entre lo que se espera que nos llegue de la mano de la biotecnología en no mucho tiempo más, se cuenta la posibilidad de efectuar electrocardiogramas gracias a microparches o tatuajes electrónicos que apenas si ocupan un lugar en la piel. Así, se transmitirán de forma inalámbrica los datos vitales de una persona, sin necesidad de recurrir a la gran cantidad de conectores actuales.

Otra enfermedad que se vería controlada con mayor precisión mediante la medicina digitalizada es el Parkinson. La Universidad Nacional de Seúl, en Corea, investiga un parche que detectaría cuándo un enfermo necesita aumentar o completar una dosis de medicación, gracias a un control minucioso de los movimientos del paciente.

Por su parte, el Instituto Federal Suizo de Tecnología se encuentra en un avanzado estudio sobre unos lentes de contacto que se anticipan y ayudan a prevenir y controlar el glaucoma. Se trata de circuitos extremadamente flexibles, microscópicos y transparentes que se colocan sobre un polímero plástico de 1 micra de espesor conocido como parylene. Este lente servirá para medir el estrés del ojo, controlando la presión de forma permanente.




Rocio Eraso

Rocío es profesional independiente especialista en Comunicación Social. Colabora en diversos medios online desde hace más de cuatro años.

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