NuSwan: el simbólico robot para medir la calidad del agua y despistar a los curiosos


“Flor del aire, flor del agua, alma del lago es un cisne”, decía Delmira Dagostini allá por el 1900. Pero ¿Qué diría hoy una poeta que se acerca a mirar candorosamente a este grave y gentil ave y descubre que se trata de un informante secreto de los científicos de la Universidad de Singapur? Podemos imaginar el eco de sus risas mientras los estudiosos emplean lo último en tecnología para controlar la calidad del agua de lagos, ríos y mares.

La toma de muestras para medir la calidad del agua en diversos cursos no es nada nuevo. Periódicamente, muchas ciudades lo hacen desde hace varias décadas. El modo tradicional implica un ser humano, un gotero y un viaje al laboratorio de forma diaria. Los métodos más modernos emplean recolectores automáticos que registran los niveles de pureza o toxicidad en lapsos más o menos largos de tiempo.

nuswan cisnes para medir agua

Lo novedoso del cisne robot o NuSwan

Cuando en tecnología aparece algo nuevo, se sabe que es para optimizar o solucionar mecanismos caducos o que no se aggiornan a los tiempos actuales. Tanto las mediciones tradicionales, como los sensores automáticos necesitan que una persona destine valioso tiempo a la lectura de resultados.

Aquí es cuando aparecen los NuSwan (New Smart Water Assessment Network), que navegan por las aguas gracias a un motor eléctrico y propulsores, y que trabaja sin descanso alimentado con pilas recargables. Se orienta mediante un módulo GPS y se conecta con un módulo WiFi. Además, cuenta con los sensores requeridos para monitorear el pH, el oxígeno, la turbiedad y el nivel de clorofila de las aguas.

Inspiración y eficacia de los cisnes que miden los niveles de las aguas

De más está decir que el camuflaje del equipo de medición de niveles, es decir, el cisne, sólo puede usarse en regiones donde estas aves acuáticas sean frecuentes. En todo caso, lo importante es que los expertos obtienen los resultados que el cisne envía a la nube mediante su conexión WiFi de forma instantánea.

Y mientras el cisne navega teledirigido por el GPS, aunque también responden al mando a distancia manual, los científicos de la Universidad Nacional de Singapur resuelven el problema para los controles sanitarios de sus lagos y bahías. Si las baterías están próximas a agotarse, el cisne robot se desliza sólo hacia la base de recarga.

Estos robots fueron hechos con materiales resistentes capaces de soportar desde pequeños golpes hasta grandes tormentas. Así, mediante un mecanismo relativamente simple, alrededor de diez personas pueden dedicarse a otra cosa durante las 12 horas que llevaba el antiguo proceso.

 




Rocio Eraso

Rocío es profesional independiente especialista en Comunicación Social. Colabora en diversos medios online desde hace más de cuatro años.

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