La guerra de los drones: DJI impide que ISIS utilice sus dispositivos aéreos en Siria e Irak


DJI, uno de los principales fabricantes de vehículos aéreos no tripulados de consumo masivo, parece haber cedido a las presiones de los militares estadounidenses para impedir que algunos de sus drones sean utilizados como sistemas de reconocimiento y ataque por los miembros de la organización ISIS (Estado Islámico de Irak y Siria).

La medida consiste en una actualización de la aplicación Go, un software complementario de detección geográfica, imponiendo restricciones de vuelo en distintas regiones de esos países, afectando la operatividad de los modelos Phantom, que han sido usados por los terroristas para espiar posiciones enemigas, reglar su fuego de artillería, e incluso para lanzar granadas contra tropas y vehículos.

Drones utilizados por el ISIS y capturados por las fuerzas iraquíes en Mosul.

Cabe recordar que el ISIS se encuentra sometido a una serie de ofensivas militares por parte de fuerzas occidentales (EE.UU. y aliados europeos y árabes), iraquíes, sirias, kurdas y rusas, que lo obligaron a ceder terreno y a refugiarse principalmente en la ciudad de Mosul (Irak) y en distintos puntos de la zona noreste de Siria (principalmente en Raqqa, considerada la “capital” del califato instaurado por la organización).

Esto ha obligado al grupo a desplegar una gran cantidad de drones equipados con cámaras y armamento lanzable con el objeto de hacer reconocimiento y entorpecer el avance del enemigo. Asimismo, estos vehículos han permitido la realización de un buen número de videos de propaganda en los que muestran los devastadores ataques suicidas que se lanzan contra las unidades antiterroristas en tierra.

La actualización lanzada por DJI para su aplicación Go impone restricciones de vuelo sobre instalaciones militares y sobre las diferentes zonas de combate, con lo que se pretendería privar a los terroristas el uso de esas aeronaves que vienen causando dolores de cabeza a los combatientes.

Tanque Abrams del ejército iraquí bajo el ataque de un dron del ISIS.

Esta restricción implica que un operador en una de las áreas afectadas no podrá hacer despegar su dron, a menos que obtenga la autorización correspondiente por parte de la compañía.

El uso de drones civiles como arma de guerra no es algo nuevo. Ya en 2014 hubo reportes en Ucrania del uso aislado de algunos de estos aparatos armados con granadas por parte de separatistas prorrusos, pero nunca se registró un empleo tan numeroso e intensivo como el del ISIS en Irak y Siria a partir de 2016.

Esta organización terrorista le ha dado gran importancia al uso de estos vehículos, aprovechando la facilidad de adquisición de los mismos y la posibilidad de convertirlos en armas con algunas sencillas modificaciones. Incluso ha llegado a conformar unidades especializadas dedicadas al reconocimiento, ataque y filmación de propaganda.

Reclutas de una unidad de propaganda del ISIS, recibiendo instrucción sobre el uso de drones.

A pesar de que la medida de DJI puede significar un duro golpe para el esfuerzo bélico del ISIS en esa región, no significaría el fin de los ataques aéreos con drones, debido a que para esas misiones también se utilizan modelos de otras marcas, e incluso se han descubierto algunos diseños originales desarrollados por los propios terroristas.




Ruben

Rubén es editor del sitio desde el año 2010. Colabora regularmente escribiendo noticias sobre tecnología, software, negocios, gadgets y ciencia. Sus intereses son Tecnología y Relaciones internacionales, tópico con el que también colabora en otros medios de publicación web.

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