Hexbug, juguetes robóticos para niños que aman la tecnología y los animales


Arañas, hormigas, escarabajos, cangrejos, orugas, y últimamente peces, forman parte de Hexbug, una familia de coloridos y pequeños robots  iniciada en 2008 por Innovation First International, una compañía estadounidense que decidió volcar su experiencia en tecnología robótica al mercado de los denominados “juguetes 3.0”.

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Algunas de estas criaturas que parecen salidas de algún film de ciencia ficción pueden ser dirigidas por sus dueños a través de un control remoto (sobre todo los modelos de la serie XL), mientras que otras son capaces de moverse en forma autónoma, reaccionando a las condiciones físicas de su entorno, aunque de manera diferente de acuerdo con el tipo de insecto que imitan.

Por ejemplo, en el caso de los Escarabajos Hexbug (Scarab), los movimientos de sus patas son más veloces que otros modelos y cuando se topan con un obstáculo retroceden y se alejan en otra dirección. Estos ejemplares también pueden darse vuelta sobre su espalda e incluso entablar “combates” con otros micro robots.

Otro modelo de la familia, el Cangrejo (Crab), no sólo posee una apariencia similar al animal marino, sino que también imita sus movimientos y reacciones, debido a que camina hacia los lados y se detiene para ocultarse en la oscuridad gracias a un sensor de luz integrado. Los movimientos de este Hexbug también se pueden controlar a través de ruidos fuertes (por ejemplo: un aplauso puede hacer que corra hacia un lugar oscuro), debido a que además tiene incorporado un detector de sonido.

Hexbug Nano, la variante más “micro” de la saga

Aparte de los modelos que se podrían denominar convencionales, existe una variante de Hexbug más pequeña y dinámica conocida como Nano, que si bien no tienen un aspecto muy fiel al de los insectos, reproducen con más precisión el comportamiento de los mismos.

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Cada Nano cuenta con un diminuto motor que hace girar un contrapeso que genera fuerzas hacia arriba y abajo. La fuerza hacia abajo hace que las piernas se doblen para que el robot se mueva hacia adelante. La fuerza hacia arriba hace que la criatura salte levantando las patas delanteras de la tierra y permitiendo que las piernas enderezan.

Todo este movimiento ascendente y descendente se repite a una velocidad de cientos de veces por segundo, haciendo que el Hexbug Nano avance. También puede voltearse sobre su lomo debido a las fuerzas rotatorias causadas por el motor y a las características de diseño de chasis interno y externo.

La versión acuática de los Hexhug

Para esta época del año, se espera la llegada a las tiendas de una nueva generación de Hexbug que tiene la capacidad de operar bajo la superficie del agua. Se trata de los Aquabots, unas criaturas micro-robóticas que tienen la apariencia general y el comportamiento de un pez real, cuyo motor se activa una vez que es colocado en un recipiente con líquido.

Los Aquabots se presentan en carcasas traslúcidas de seis diferentes colores y pueden tener el aspecto de un inocente pececito de acuario o de un tiburón en miniatura. Se espera que el precio de cada uno de estos ejemplares ronde los 10 dólares estadounidenses aproximadamente.




Ruben

Rubén es editor del sitio desde el año 2010. Colabora regularmente escribiendo noticias sobre tecnología, software, negocios, gadgets y ciencia. Sus intereses son Tecnología y Relaciones internacionales, tópico con el que también colabora en otros medios de publicación web.

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