Un marcapasos cerebral ayuda a estimular la memoria de los pacientes con Alzheimer


Investigadores de la Johns Hopkins Medicine implantaron quirúrgicamente un dispositivo similar a un marcapasos en el cerebro de un paciente con Alzheimer, con el fin de estimular la memoria e invertir el deterioro cognitivo que produce dicha enfermedad, sin necesidad de recurrir a los tratamientos con drogas, considerados de dudosa efectividad.

El dispositivo, que se encarga de proporcionarle al cerebro una estimulación profunda, ya se había empleado en miles de casos de personas afectadas por el Mal de Parkinson, a quienes ha ayudado a controlar los temblores a través de impulsos eléctricos continuos.

“En lugar de concentrarse en los tratamientos de drogas, muchas de las cuales han fracasado en ensayos clínicos recientes, la investigación se centró en el uso de descargas eléctricas de baja tensión entregadas directamente al cerebro”, señaló en un comunicado la compañía médica con sede en Baltimore, en el cual también dejó en claro que no existe una cura total para la enfermedad de Alzheimer.

La operación se realizó en noviembre de este año en el Hospital Johns Hopkins y es parte de una segunda etapa de una serie de estudios interdisciplinarios con financiamiento federal, tendientes a encontrar un nuevo tratamiento para desacelerar o detener los estragos de una enfermedad que afecta a un gran número de ancianos, y que se caracteriza principalmente por la pérdida de memoria y la disminución de su capacidad para realizar sus tareas cotidianas.

La fase preliminar de la investigación se llevó adelante desde 2010 en Canadá y comprendió el implante de estos marcapasos cerebrales en seis pacientes, en quienes se detectó posteriormente una mayor actividad cerebral en comparación con la que registran las personas afectadas por el Alzheimer, aunque distantes de los niveles de una persona sana.

De acuerdo con los autores del estudio, los casos testigos de Canadá evidenciaron incrementos sostenidos en el metabolismo de la glucosa, un indicador de la actividad neuronal, durante un período continuo de 13 meses.

En todos los pacientes, la cirugía implicó la perforación de orificios en el cráneo para implantar los cables en el fornix en cada lado del cerebro. Dichos cables están conectados a un dispositivo parecido a un marcapasos, que genera pequeños impulsos eléctricos en el cerebro a 130 veces por segundo.

Cabe aclarar que el fornix es una vía cerebral que se encarga de llevar la información al hipocampo, la parte del cerebro donde se inicia el aprendizaje y se forman los recuerdos, y donde los primeros síntomas de Alzheimer parecen originarse.

El empleo de sistemas transmisores de impulsos eléctricos para combatir los efectos de enfermedades cerebrales no es algo nuevo, ya que en los últimos 15 años más de 80.000 personas con trastornos degenerativos provocados por el Mal de Parkinson han sido sometidos a estos implantes, logrando reducir el número de temblores y la dosis de medicación. También hay en marcha estudios sobre la aplicación de la estimulación profunda del cerebro para controlar la depresión y el trastorno obsesivo-compulsivo.




Ruben

Rubén es editor del sitio desde el año 2010. Colabora regularmente escribiendo noticias sobre tecnología, software, negocios, gadgets y ciencia. Sus intereses son Tecnología y Relaciones internacionales, tópico con el que también colabora en otros medios de publicación web.

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