Proyecto CoWriter, cuando un robot ayuda a los niños a mejorar sus habilidades de escritura


Un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausanne (EPFL), en Suiza, diseñó un sistema interactivo de educación donde se puede “aprender mientras se enseña”, mediante el uso de un robot autónomo que puede ser instruido por los niños sobre cómo escribir correctamente, al mismo tiempo que éstos mejoran sus propias habilidades de escritura a mano.

Este proyecto, denominado CoWriter, está basado en el denominado “efecto protégé“, un principio de la psicología moderna que hace referencia al hecho de que los estudiantes que deben dar clases a otros trabajan más para entender el material de estudio, recuperarlo con mayor precisión y aplicarlo de manera eficaz, obteniendo mejores resultados que aquellos alumnos que están aprendiendo sólo por su propio bien.

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Para aplicar ese principio al universo de los niños pequeños, los científicos de la EPFL desarrollaron este sistema en el cual el robot reconoce una palabra que un niño le muestra e intenta escribirla en la pantalla táctil de una tableta. A continuación, el niño-tutor identifica y corrige los posibles errores del robot, el que responderá a las indicaciones reescribiendo el vocablo hasta que lo haga de la manera correcta.

“El robot se enfrenta a dificultades para escribir, por lo tanto el niño como maestro tiende a comprometerse a ayudar al robot, y esto es lo que llamamos en psicología el ‘efecto protégé‘”, señaló a Reuters Séverin Lemaignan, uno de los autores del estudio, quien agregó que “el niño tratará de proteger a este robot y ayudarle a progresar. Y es un hecho bastante bien conocido que si el robot falla y sigue fallando y no mejora su escritura a mano, el niño se sentirá responsable de eso.”

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En todo este sistema de enseñanza-aprendizaje, el autómata de CoWriter vendría a desempeñar el rol del peor escritor de la clase, lo que hace que los niños que experimentan dificultades en la escritura se pongan en el lugar del maestro para ayudar al robot a mejorar sus habilidades, lo que a su vez ayuda a los pequeños a mejorar la autoconfianza y aumentar su motivación para progresar en su propio aprendizaje.

Nao, la estrella del proyecto CoWriter

Es importante destacar que para este proyecto no fue necesario diseñar o construir un robot especial, sino que se seleccionó un modelo comercial ya existente.

Se trata de NAO, un autómata inteligente desarrollado por Aldebaran que no resulta ajeno al ámbito educativo, ya que es utilizado por alumnos de más de 70 países como material de práctica en clases de ciencias y tecnología.

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Para adaptarlo al proyecto CoWriter, los técnicos suizos desarrollaron e incorporaron una serie de algoritmos de escritura progresiva y un ROS (sistema operativo robótico) que le permite a NAO realizar escritura simulada a través de movimientos que se sincronizan con la pantalla de una tableta con Android.

El robot, el sistema operativo y su interfaz fueron sometidos a pruebas de prototipo con niños de escuelas primarias de Ginebra, logrando que alrededor de 50 alumnos de 6 a 8 años interactúen exitosamente con Nao y mejoren su escritura a mano.

Fuente: EPFL




Ruben

Rubén es editor del sitio desde el año 2010. Colabora regularmente escribiendo noticias sobre tecnología, software, negocios, gadgets y ciencia. Sus intereses son Tecnología y Relaciones internacionales, tópico con el que también colabora en otros medios de publicación web.

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