Científicos brasileños aseguran que se puede fabricar autos con piñas y plátanos


El empleo de fibras nanométricas derivadas de frutas y plantas tropicales puede ayudar a desarrollar automóviles más ligeros y resistentes que los actuales. Así lo anunciaron científicos brasileños, al exponer sus conclusiones en un encuentro organizado por la Sociedad Americana de Química (ACS- American Chemical Society).

El anuncio fue hecho por Alcides Lopes Leáo, catedrático líder del  equipo de investigación  de “Productos forestales: Tecnología y uso” de la Universidad del Estado de San Pablo, en el marco del 241º Encuentro y Exposición Nacional de la ACS, que se realizó a fines de marzo de este año.

Lopes Leáo dijo que las fibras utilizadas para reforzar los nuevos plásticos pueden provenir de las frutas tan delicadas como las bananas y piñas, pero que demostraron ser súper fuertes. Algunas de estas nano-fibras de celulosa son casi tan resistentes como el  Kevlar, material empleado en la fabricación de blindajes.

Sin embargo, al contrario del Kevlar y de otros plásticos tradicionales, que derivan principalmente del petróleo, las nano-fibras de celulosa son completamente renovables.

El científico brasileño destacó que estos nuevos plásticos frutales  poseen propiedades “increíbles”, explicando que tales materiales son 30 por ciento más ligeros, pero 3 o 4 veces más fuertes.

Por ese motivo, cree que muchas partes de los futuros automóviles, incluyendo tableros, paragolpes, paneles laterales, entre otras, se fabricarán de nano-fibras de celulosa de fruta. Esto ayudará a reducir el peso general del vehículo, lo que redundará en un menor consumo de combustible.

La celulosa es el material principal que compone la madera en los árboles y demás partes de plantas. Sus fibras de tamaño normal se han utilizado durante siglos para hacer papel, extrayéndose de la madera que se tritura y procesa. En años más recientes, los científicos han descubierto que el tratamiento intensivo de la madera permite obtener  nano-fibras de celulosa, de tamaño tan pequeño que 50.000 de ellas podrían caber dentro de todo el ancho de una hebra de cabello humano.

Al igual que las fibras de vidrio, carbono y otros materiales, las nano-fibras de celulosa se puede agregar a la materia prima utilizada para fabricar plásticos, produciendo plásticos reforzados más fuertes y duraderos.

De acuerdo con lo señalado por Lopes Leáo, la madera puede ser sustituida por las hojas y tallos de la piña, además de plátanos, las fibras de la cáscara del coco,  de la totora o el agave.

Según sus estimaciones, la industria automotriz podría demorar dos años en comenzar a producir vehículos usando estas nano-fibras de celulosa.

Fuente: ACS




Ruben

Rubén es editor del sitio desde el año 2010. Colabora regularmente escribiendo noticias sobre tecnología, software, negocios, gadgets y ciencia. Sus intereses son Tecnología y Relaciones internacionales, tópico con el que también colabora en otros medios de publicación web.

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