Carbon3D: nueva tecnología en impresión 3D que rompe con todos los paradigmas establecidos usando luz y oxígeno.


Damos la bienvenida a un nuevo paradigma en impresión 3D basado en la luz y el oxígeno -lo apolíneo y lo dionisíaco- para crear, a una velocidad inédita, objetos a partir de un ordenador. Hay que recordar el nombre del creador, quien quizás pase a la historia: Joseph DeSimone, un profesor de química que sorprendió durante su intervención a todos los asistentes al evento tecnológico TED.

Las impresoras 3D representan, de por sí, un gran adelanto tecnológico, dado que dan la posibilidad de generar, por ejemplo, prótesis médicas, es decir, objetos reales y palpables, o sea, en 3D; a partir de una orden realizada desde un programa de computadora. Sin embargo, la nueva tecnología de DeSimone, la Carbon3D, genera los objetos a una velocidad muchísimo mayor que las impresoras 3D hasta ahora conocidas.

Carbon3d impresora 3d

CLIP: la tecnología de la Carbon3D

Se trata de un proceso llamado Continuous Liquid Interface Production (CLIP), y ha sido comparado con el inolvidable ser líquido del futuro que aparece en la película “Terminator ” por los propios expertos que le dieron cauce. Durante el proceso, la resina se presenta en forma de líquido, aprovechándose el oxígeno y la luz como recursos energéticos para crear la figura 3D.

Es decir que el objeto no se imprime, como en las 3D conocidas hasta el momento, mediante el agregado de capas. En sí, se trata de una apertura transparente que deja paso a la luz y al oxígeno, de modo que los mismos hacen las veces de una lente de contacto. La Carbon3D regula con precisión el nivel de oxígeno que accede a un contenedor de resina líquida, de modo de ir inhibiendo la solidificación de la resina, en tanto la luz solidifica aquellas partes no alcanzadas por el oxígeno.

Promesas de una creación revolucionaria

Luego de más de dos años trabajando en el proyecto, la compañía creadora de la Carbon 3D promete cambiar de plano todos los paradigmas en impresiones 3D. De hecho, la sola posibilidad de incrementar hasta 100 veces la velocidad del trabajo, ya da lugar al entusiasmo generalizado en muchas ramas de la industria.

La sonrisa del profesor Joseph DeSimone era fresca y radiante cuando aseguraba que tanto la velocidad, como la mecánica y los materiales que emplea la Carbon3D, cambiarán por completo la historia de la impresión.

Y no han sido pocos los inversores que se acercaron al proyecto, entre ellos Sequoia Capital -recordamos, la misma compañía que financió a Google, Apple y Yahoo, entre otras- lleva invertidos cerca de 50 millones de dólares en la tecnología CLIP del profesor DeSimone. Es evidente que si este monstruo de las finanzas tecnológicas apostó tan fuerte por la Carbon3D, es porque han visto en ella un boleto de lotería ganador.




Rocio Eraso

Rocío es profesional independiente especialista en Comunicación Social. Colabora en diversos medios online desde hace más de cuatro años.

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